MANOS

En una pequeña aldea vivía una familia con 18 niños. Para poder poner pan en la mesa, el padre trabajaba casi 18 horas diarias en las minas. Dos de los hijos tenían un sueño. Ambos querían desarrollar su talento para el arte, pero bien sabían que su padre jamás podría enviar a ninguno de ellos a estudiar a la Academia.

Después de muchas noches de conversaciones calladas entre los dos, llegaron a un acuerdo. Lanzarían al aire una moneda. El perdedor trabajaría en las minas para pagar los estudios al que ganara. Al terminar sus estudios, el ganador pagaría entonces los estudios al que quedara en casa, con las ventas de sus obras, o como fuera necesario.

Lee abajo esta emocionante historia de un reconocido artista y una de sus obras mas famosas.