|

07
Con el fuego se ganó tiempo, lo
principal. Tener
una fogata encendida o una antorcha
significó también contar con luz. Otros animales diurnos volverían a dormir en
cuanto se ocultara el sol, pero la humanidad ya no. Artificialmente había
prolongado la duración de sus días y existía la posibilidad de mantener otra
actividad durante ese tiempo ganado. ¿Qué actividad
podía realizar si el exterior permanecía oscuro? El intercambio de experiencias.
Conversaciones alrededor del fuego, donde los miembros del grupo podían relatar
los pormenores de lo hecho durante el día, e incluso, planear lo que estaban por
realizar al día siguiente.
Una de las
primeras necesidades que tuvo el ser
humano fue
la de proporcionarse calor para hacer llevaderos los fríos inviernos, además de
tener forma de cocinar sus alimentos.
Infinidad de
tiempo hubo de pasar antes de que las personas domesticaran el fuego y lo
controlaran a voluntad. Frotar palos de madera o usar yesca y pedernal pueden
parecer poca cosa, pero en los viejos tiempos era tecnología de punta para
aquellos grupos humanos que poseían la habilidad y el conocimiento.
Mas información
AQUÍ y
AQUÍ
.
|