|
Si mides la temperatura de tu cuerpo un día de mucho frío
poniéndote un termómetro en la boca, comprobarás que es la misma de cualquier
día templado. Es decir, tu cuerpo se conserva caliente a pesar del frío. Las
medidas de tu cuerpo, altura y anchura, van cambiando con el paso del tiempo;
esto ocurre porque todos tus órganos se desarrollan y crecen. Los alimentos que
tomamos cada día contienen las substancias que nos proporcionan calor y energía,
así como la materia necesaria para poder
crecer y desarrollarnos. |